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EL DESCONOCIDO
-Me gusta mucho hablar, si pudiera pasaría hablando el día entero,
Como no había nadie más a mi alrededor me pareció tonto preguntarle si
-Estoy esperando a una amiga - le dije - , pero he llegado demasiado
El hombre encendió un cigarrillo y se me sentó al lado en el banco de la
-Nunca nadie se adelanta demasiado - me respondió -. Deje caer su reloj
Afirmó la cabeza en el respaldar del banco y siguió hablando.
-El tiempo es algo muy inquietante...Se va igual de las manos del
Miré el reloj con disimulo. Comenzaba a sentirme un tanto incómoda
-El tiempo nos usa y nos abusa...Alguien dijo una vez que lo único
Sin darme tiempo a contestar, se incorporó bruscamente y subió el tono
-¡Imposible!...Antes de que uno alcance a darse cuenta la mente entra en un
A mi primer intento de levantarme del banco me tomó firmemente de un
-Visite los cementerios...Es la conciencia individual la que está en
Me desprendí de su mano y comencé a caminar. Lento primero, más ligero,
¡¡..........LAS SEPULTURAS ESTÁN LLENAS DE RELOJES ...........!!
Traté de serenarme. Al fin y al cabo nada de lo que yo hubiera podido
Comenzaba a anochecer y decidí distraerme escuchando las noticias.
by María del Solar * If you are using Netscape Communicator for the Macintosh, please be aware of a bug that will prevent the searching for more works by this artist to not work properly. Please use Internet Explorer 4.0 or later to display the proper results. |
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